
Debido a la seria reducción en las reservas de petróleo de nuestro país, a la falta de inversión para la búsqueda de nuevo yacimientos y al constante incremento en el precio del mismo, Petróleos Mexicanos (PEMEX), lanzó su licitación pública R9-LN-027-008, en la que se contempla la adquisición de etanol anhidro a un precio base de $8.20 por litro para ser utilizados en su primer etapa, en gasolineras de Guadalajara, Jalisco.
El etanol anhidro, o bioetanol, puede obtenerse a partir de cultivos como la caña de azúcar, maíz, sorgo, remolacha, cebada o trigo; este bioenergético es uno de los más utilizados para sustituir a combustibles fósiles como el petróleo o el carbón. Continúa... (haga click abajo en "leer más").
Sin embargo, aunque en México existen políticas de apoyo a la producción de etanol, como la Ley de Promoción y Desarrollo de los Bioenergéticos, la realidad es que el país no cuenta con la tecnología suficiente para producir bioetanol a partir de caña de azúcar.
De acuerdo con información de la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera (CNIAA), en México sólo los ingenios “La Gloria” y “San Nicolás” cuentan con la tecnología para producir bioetanol con una capacidad anual de producción de 36 millones de litros.
Por lo anterior, el presidente de la CNIAA, Juan Cortina Gallardo, reiteró a Pemex la petición de aplazar la licitación —prevista para el 1 de diciembre de 2009 y pospuesta al 22 de enero de 2010— convocada por la paraestatal en tanto no se establezca un precio de compra del etanol carburante que evalúe los costos de la caña de azúcar en México, asegure el retorno de inversión en las nuevas plantas de etanol mediante reglas claras de operación y permita la generación de utilidades, como cualquier otro negocio en el país.
Legisladores, empresarios, investigadores, representantes gubernamentales y de la banca de desarrollo, han respaldado la postura de la CNIAA de contar con un programa de producción de bioetanol basado en incentivos económicos y fiscales que atraiga inversiones, garantice la generación de utilidades y sea detonante de oportunidades en el sector rural
Durante su participación en el foro: “Promoción y desarrollo de biocombustibles en México” —realizado en la Cámara de Diputados el 26 de noviembre de 2009— Cortina Gallardo enfatizó que los industriales sí quieren impulsar el desarrollo de energías limpias, ya que “al ser la disponibilidad de combustibles un tema de seguridad nacional, la producción de bioetanol en México puede contribuir a garantizar el abasto energético”.
Asimsmo, afirmó que la licitación de Pemex para la adquisición de etanol “va en contrasentido a lo que establece la Ley de Promoción y Desarrollo de los Bioenergéticos, ya que para fijar el precio de etanol toma como referencia el costo del MTBE, oxigenante que prácticamente desaparecerá al estar siendo prohibido en muchos países por su impacto negativo en la salud y el medio ambiente”.
Los industriales cañeros se mantienen firmes en su postura, aunque han reiterado que de contar con el apoyo gubernamental para impulsar la producción de caña; permitir a los ingenios azucareros la importación de endulzante libre de arancel e impulsar la producción de etanol por zonas para disminuir costos de transporte y logística, la producción de bioetanol en el agro mexicano promovería la competitividad de los pequeños productores de caña y contribuiría a estabilizar la balanza de pagos del país.
Estados Unidos y Brasil ocupan el primero y segundo lugares, respectivamente, en la lista de países productores de etanol en el orbe; juntos, producen el 70 por ciento del total del biocombustible en el mundo.
Desde hace más de 30 años, Brasil ha desarrollado una extensa industria doméstica del etanol como combustible a partir de la producción y la refinación de la caña de azúcar.
La rentabilidad de la producción de etanol en ese país a partir de caña de azúcar se explica con base en las siguientes cifras: Brasil tiene costos de 20.35 dólares por tonelada de caña de azúcar y en su proceso se obtienen, en promedio, 80.5 litros de etanol por tonelada de caña, con un precio del etanol de 58.06 centavos de dólar por litro.
En contraste, México tiene un costo por materia prima de 33.94 dólares por tonelada de caña. De acuerdo con la CNIAA, para alcanzar la misma rentabilidad de Brasil —considerando el mismo rendimiento de litros de etanol por tonelada de caña— los fabricantes nacionales de etanol deberían tener asegurado un precio de compra de etanol de 12.83 pesos por litro.
Además, entre las desventajas competitivas para la fabricación de etanol en México, los industriales azucareros destacan el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a la producción de alcohol etílico, gravamen que ha desalentado la producción en los ingenios azucareros.
Actualmente, 18 ingenios azucareros del país cuentan con planta de alcohol, con una capacidad total de producción de 150 millones de litros por año. De estos ingenios, según la CNIAA, sólo seis mantienen en operación dichas plantas; las demás han cerrado, debido a la aplicación del IEPS en la fase de producción primaria de alcohol.