La conveniencia de ser empático. Por: Juan José Ceballos/Editorial. Noviembre 21, 2019. Uneabasto.com

Ya sabemos de la importancia que tiene ser Empáticos para mejorar nuestras relaciones personales; sin embargo, en la práctica diaria la mayoría de la gente, confundimos Empatía con Simpatía.

Ambas tienen cosas en común, como la comprensión y la aceptación, pero son dos conceptos con significados y expresiones algo diferentes. La Empatía es más profunda.

La Empatía, la resalta Daniel Goleman en su teoría de la Inteligencia Emocional, como uno de los aspectos necesarios para entablar mejores relaciones con los demás, y la define, simplemente como “el saber ponerse en el lugar de los demás”.

En tanto, la Simpatía es ese “sentimiento de afecto o inclinación hacia una persona, hacia su actitud o comportamiento, que provoca encontrar agradable su presencia”.

Simpatía es simplemente “coincidir y compartir los valores de la otra persona, por lo que en este caso no tendremos dificultad para ponernos en su lugar.

Empatía, es saber escuchar sin interrumpir, no simplemente oír al otro. Es identificarse mental y afectivamente, con el estado de ánimo del otro.

Al identificarnos, reconocemos sus emociones, y al escucharlos activamente, llegamos a comprenderlos a fondo. Con esto se crea una conexión mucho mas profunda que con la Simpatía. En la Empatía no hay juicios, ni consejos, ni recomendaciones.

Empatía implica respeto total por lo que la otra persona sienta, piense o haya hecho, aun cuando no coincidamos en nada con ella; es también, reconocer sus derechos a decidir cómo quiere llevar su vida, sin juzgarla.

En estos casos estamos siendo Empáticos hacia su posición, aunque uno piense, actúe y sienta diferente a ella.

La mayoría de las veces, al interactuar con otra persona, nos confundimos tratando de ser Simpáticos y muy pocas veces logramos ser Empáticos.

Cuántas veces, cuando alguien nos está diciendo algo, internamente nosotros ya estamos pensando en lo que vamos a contestarle, hasta la interrumpimos para decirle, yo también; otras veces nuestro ego se manifiesta para minimizar al otro argumentándole que lo nuestro es mejor, más grande o más importante.

Otras veces también, creemos ser Empáticos, cuando en realidad estamos buscando agradar a los demás, u obtener su aprobación o valoración, y lo que hacemos es sólo Simpatizar.

Ambas, Empatía y Simpatía son importantes. Cada una se expresa o puede expresarse en situaciones y momentos diferentes, dependiendo de las necesidades emocionales de la persona con la que interactuamos.

La empatía es para aquellos que requieren simplemente ser escuchados, comprendidos, y aunque no es fácil percibirlos claramente, personas con este tipo de necesidades, abundan.

De acuerdo con esto, podemos ser Empáticos sin ser Simpáticos, y viceversa.

Como conclusión puedo decir que Simpatizar es compartir gustos, preferencias, valores, aficiones, mientras que Empatizar es “expresar Respeto hacia las diferencias sin juzgar”.

La Empatía, es una habilidad necesaria para ubicarnos en la ruta del éxito, ya que abarca todas las situaciones de la vida, desde las ventas, la administración, el idilio, la paternidad y la política, etc.

En ambientes de negocios o empresariales, donde abundan las diferencias en opiniones, puntos de vista, experiencias, intereses, etc., la Empatía es excelente para mejorar las relaciones con todos.

Amigo detallista, trata de ser Empático y verás que, además de ganarte a otros, evitarás cargarte de sentimientos negativos.

Por: Juan José Ceballos/ Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los Derechos Reservados MMXIX

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