La hormona que puede matarnos. Por: George Mendez/Revista "El Comercio Tradicional al Detalle". Noviembre 13, 2019. Uneabasto.com

Conservar grandes cantidades de cortisol dentro de nuestro organismo por días, meses o hasta años, llega a ser tan nocivo como un veneno.

Esto va afectando, gradualmente, las funciones de diferentes órganos, y si no lo reducimos a las necesidades básicas, con el tiempo, de una manera o de otra, enferma y llega a matar.

Nos han dicho que para funcionar y sentirnos bien, nuestro organismo requiere diariamente ciertas cantidades de cortisol, más conocido como la hormona del estrés, misma que producen nuestras glándulas suprarrenales.

Además, que ante situaciones muy demandantes o de peligro, nuestro organismo lo genera en mayores cantidades para ayudarnos a responder rápido y eficazmente, ya que es el combustible que nos da la energía para ello.

Sin embargo, las exigencias laborales, familiares y económicas, así como el tráfico y la inseguridad que vivimos, entre otros aspectos, nos mantienen en un estrés constante, que hace que grandes cantidades de cortisol, permanezcan por mucho tiempo en nuestro organismo.

Hace dos años, la revista Forbes publicó un artículo en el que anotaba que los mexicanos somos los más estresados del planeta, y que teníamos el primer lugar en estrés laboral en el mundo, “por encima de países como China (73%) y Estados Unidos (59%)”, esto de acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Aseguraba, que era “resultado del desequilibro entre las exigencias y presiones a las que se enfrenta un trabajador, por un lado, y sus conocimientos y capacidades, por el otro”. Por su parte, la OMS decía que era debido “al modo en que se definen los puestos y los sistemas de trabajo, y la manera en que se gestionan”.

Seguramente hay mucho de ambas causas. ¿Crees que ahora estemos mejor?

Ya nos han dicho acerca de todos los males que puede provocar el estrés crónico, enfermedades como la diabetes, depresión, resistencia a la insulina, hipertensión, etc., y que además, “produce un desequilibrio bioquímico que debilita nuestro sistema inmunológico frente a diversos virus o alteraciones”.

Este efecto negativo en el organismo se da en forma gradual, poco a poco; lo peor es que algunos organismos se acostumbran a estar estresados, y hasta se llegan a hacer adictos a la sustancia que directamente los daña, el cortisol.

Pero algo más peligroso todavía, un nivel elevado y constante de cortisol “llega a afectar de forma directa a nuestros procesos cognitivos; aspectos como la memoria, la atención, la resolución de problemas o incluso la toma de decisiones” manifiestan una disfuncionalidad cuando eso sucede.

Y todavía peor, diversos estudios nos revelan que los niños criados en entornos estresantes y con familias disfuncionales, muestran un desarrollo cognitivo deficitario. El cortisol elevado afecta su desarrollo cerebral, por lo que “pueden presentar serios problemas en el aprendizaje y en el rendimiento escolar”.

Con el tiempo, mucha gente pierde capacidades competitivas, y hasta fallecen por ciertas enfermedades que los médicos califican como cáncer, infarto, diabetes, etc., cuando en realidad esa enfermedad o muerte tuvo sus raíces en la excesiva cantidad de cortisol generada permanentemente por el estrés.

Sin embargo, está en nuestras manos la solución a todo esto. Diariamente, date tiempo para relajarte, olvidarte de todo, buscar distracciones sanas.

Si es tu caso, deja de preocuparte por todo lo externo a tu persona y mejor ocúpate de lo tuyo, y con lo que de plano no puedas, encárgaselo al Creador o al santo de tu devoción.

Por: George Mendez/ Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los Derechos Reservados MMXIX

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