Mantenimiento personal. Por: George Mendez/Revista "El Comercio Tradicional al Detalle". Marzo 21, 2019. Uneabasto.com

Tanto máquinas como personas tenemos un ciclo de vida, si no nos damos el mantenimiento adecuado, principalmente el preventivo, podemos fallar. Nuestro funcionamiento tiene un límite, y en tanto llega ese límite puede ir disminuyendo nuestra efectividad reflejada en nuestros resultados.

Aunque los rendimientos físicos son muy diferentes, las máquinas y las personas nos parecemos mucho; en ambas hay desgaste y agotamiento, y con el tiempo requerimos de cierto mantenimiento para conservarnos y garantizar la calidad en nuestras actividades.

Se define “mantenimiento” como “aquellas acciones realizadas en forma sistemática sobre un equipo o sistema, con la finalidad de mantenerlo trabajando en condiciones específicas de funcionamiento y para reducir las posibilidades de ocurrencia de fallas, prolongando su tiempo de vida útil”.

Por su parte, la acción de prevenir la define el diccionario como: “Ver y conocer con anticipación un daño o prejuicio, evitándolo o impidiéndolo; anticiparse a un inconveniente, dificultad u objeción”.

A nivel personal el mantenimiento abarca todas nuestras áreas de vida, principalmente nuestro cuerpo, tanto interna como externamente.

Tipos de mantenimiento:

Preventivo: Es el más recomendado porque previene, y es resultado de una planificación y programación. El tiempo y su frecuencia son definidos.

De acuerdo a nuestra edad y condiciones particulares, y para prevenir enfermedades y mantenernos en buen estado de salud, debemos hacernos chequeos médicos frecuentes que incluyan pruebas de laboratorio y revisiones de la vista, dientes, corazón, metabolismo, etc.

Predictivo: Predice y supone a través del análisis y observaciones la posible causa o motivo que produce un desgaste normal, fallas frecuentes y errores predecibles. Su frecuencia se basa en un número determinado de horas de funcionamiento.

Correctivo: No es planificado ni programado, y es aplicado cuando fallan las cosas; este tipo de mantenimiento no se puede precisar con anticipación y el tiempo que requiere depende de la magnitud de la falla.

Debemos evitar llegar a este nivel de mantenimiento porque las actividades tanto de una máquina como en la persona, se detienen ocasionando una incapacidad temporal y el riesgo de que pueda ser permanente.

Mental: Este es aplicable específicamente a las personas y se refiere no sólo a la actualización de conocimientos y habilidades, sino a las ideas, actitudes y percepciones que tenemos de las cosas nuevas que se presentan en nuestro entorno, llámese innovaciones, problemáticas, etc.; todo lo que trae consigo la globalización.

De cualquier manera, prever, tiene el prefijo “pre” que significa antes; se trata de ver las cosas antes de hacerlas o de que sucedan, haciendo los ajustes necesarios para evitar que algo se dañe, salga mal, o se eche a perder; es decir, para que las cosas salgan bien o lo mejor posible.

Cuando no hacemos el mantenimiento correspondiente en forma preventiva, tendremos que hacerlo en forma correctiva, y esto es más costoso y se lleva más tiempo.

Los que exigen calidad se preguntan ¿”por qué siempre hay tiempo para hacer las cosas dos veces y no el suficiente para hacer las cosas bien a la primera”?. Prevenir es más barato que corregir. Muchas veces las correcciones no reponen lo que se pierde al no haber prevenido los sucesos. En prevención de accidentes, por ejemplo, los expertos aseguran que nueve de cada 10 de ellos pudieron haberse evitado, previniéndolos.

Corregir, el mismo diccionario se refiere a “enmendar lo errado”; es decir, que la falta de prevención comete errores, incurre en fallas, aumenta las probabilidades de que las cosas fallen y las ponen en riesgo.

Por: George Mendez/ Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los Derechos Reservados MMXIX

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