El poder de una mente próspera. Juan José Ceballos. Julio 30, 2020. UneAbasto.com

Cuenta una leyenda, sobre un grupo de ricos europeos que emigraban a Estados Unidos, allá por 1870; todos los viajeros cargaron con sus cosas más valiosas: joyas, dinero en efectivo, lingotes de oro, diamantes, títulos, etc.

Como iba sobrecargado el barco en el que viajaban, éste se hundió. Los pasajeros trataban de no ahogarse, pero nunca soltaron sus pertenencias. A la gran mayoría de ellos, el peso de sus riquezas los ahogó.

Unos pocos se salvaron, fueron rescatados, pero se quedaron pobres.

Pero el Sr. Smith, quien también llevaba valiosas pertenencias, soltó a tiempo sus riquezas y pudo salvarse con facilidad.

Tiempo después, varios de los que lograron salvarse, trabajaban de meseros y camareros en un lujoso hotel. Un día, vieron al Sr. Smith, quien lucía muy próspero, bajar de un lujoso carro de caballos conducido por su chofer. Le preguntaron que cómo era posible eso, ya que él también había perdido todas sus riquezas en el hundimiento.

Él les contestó que no las perdió todas, que conservó y salvó la principal riqueza que poseía, aquella con la que se consiguen todas las demás riquezas: su mente.

Se trataba, específicamente, de una persona resiliente y próspera, con ideas de abundancia; que sabía capitalizar sus conocimientos y fortalezas; que sabía aprovechar los conocimientos y las capacidades de otros, y que a través de empatía y liderazgo pudo hacer que trabajaran para él. Y todo esto, estaba en su mente.

Generalmente, cuando nos preguntan acerca de nuestro patrimonio, siempre pensamos en dinero, auto, casa, muebles, celular, televisión y cosas por el estilo, pero nunca pensamos en nuestras capacidades personales para generar riquezas materiales.

Por: Juan José Ceballos/ Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los Derechos Reservados MMXX

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